En San Martín de los Andes, la mayoría de las farmacias se concentran en el casco céntrico, mientras que los barrios del disperso ejido municipal no tienen un servicio suficiente.
Los concejales Santiago Fernández y Carlos Menéndez, del bloque Unión por la Patria, presentaron en el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para ordenar la apertura de farmacias en la ciudad. El objetivo es que los vecinos tengan una farmacia cerca sin importar en qué barrio viven.
La propuesta establece que cada nueva farmacia deberá ubicarse a por lo menos 500 metros de cualquier otra, y que podrá habilitarse una farmacia cada 3.000 habitantes. Además, no se permitirán nuevas farmacias en el casco céntrico, que ya está saturado.
Las farmacias que hoy funcionan en el centro podrán seguir allí, mudarse dentro de esa zona respetando una distancia de 200 metros con otra farmacia, o cambiar de titular.

Santiago Fernandez explicó que “este proyecto recoge el reclamo de los propios farmacéuticos, que conocen de primera mano lo que les piden los vecinos: hay familias que tienen que hacer varios kilómetros hasta el centro para comprar un medicamento. Una farmacia no es solo un comercio, es parte del sistema de salud, y tiene que estar cerca de la gente…..lo que buscamos es ordenar y persuadir la instalación de farmacias en los barrios, a través de incentivos”.
El proyecto presentado define cuatro zonas prioritarias para las nuevas farmacias: Chacra 4 y Villa Paur; Callejón de Gingins y Callejón de Torres; Chacra 32; y el Eje Lolog.
Las farmacias que abran en esas zonas no pagarán, durante su primer año, la tasa de habilitación ni el derecho de control de seguridad e higiene. Así, se busca acompañar la instalación de servicios en los barrios, generar empleo, acercar la salud a cada vecino y descentralizar las actividades que requieren “bajar al centro” por cuestiones que podrían evitarse

