La iniciativa pertenece al particular Mariano Rolla y dispone la activación de búsqueda en simultáneo con jurisdicciones vecinas, coordinar cerrojos en puentes rutas, terminales de ómnibus y aeropuertos, y desplegar información e imagen de la persona desaparecida en redes sociales, aplicaciones móviles, medios de comunicación y carcelería electrónica ubicada en la vía pública.

Al respecto, detalla que las empresas de telefonía celular tienen que prever una emisión de alerta destinada a clientes que se encuentren en un radio cercano al lugar donde se estima que se produjo la desaparición de la persona.

Agrega que la normativa debe contemplar la utilización de un sonido distintivo al momento de darse a conocer la situación de alerta general e incorporar sistemas tecnológicos avanzados como geolocalización, drones e inteligencia artificial para agilizar la búsqueda de menores desaparecidos.

Sostiene en sus fundamentos que la masividad y la celeridad son recursos determinantes al momento de dar con el paradero de una persona menor de edad.

 En ese sentido, aclara que las primeras horas posteriores a la desaparición son críticas y, para ello, se deben aplicar nuevas tecnologías para coordinar y agilizar las búsquedas