Con fecha 22 de abril de 2026 vecinos de San Martin de los Andes solicitaron a la Cooperativa de Agua un informe completo del estado del sistema cloacal y plantas de tratamiento de la ciudad, que fue respondido pormenorizadamente el 12 de mayo y firmado por Carlos Inchauspe, Presidente de la Cooperativa de Agua.
Basados en ese detalle informativo los vecinos elaboraron el siguiente detalle:
1. Diagnóstico de colapso estructural
La información oficial emitida por la Cooperativa de Agua Potable confirma que el sistema de saneamiento de la ciudad ha alcanzado un punto de no retorno operativo.
• Capacidad Nominal Agotada: Las plantas PTE-1 (Lago Lácar) y PTE-3 (Vega Chica) operan al 100% de su capacidad. No existe margen de maniobra para nuevas conexiones sin comprometer la integridad del sistema actual.
• Obsolescencia Tecnológica: El equipamiento base data de 1996. La falta de reposición de instrumental de monitoreo y control impide una gestión eficiente de los procesos de depuración.
• Desinversión Histórica: Se confirma el incumplimiento de los planes de expansión proyectados para 2008, 2018 y 2028 por falta de financiamiento estatal. Actualmente, no existen proyectos de obra para ampliar la capacidad en el corto o mediano plazo.
2. Persistencia del vertido directo (by-pass)
• Fallo de Diseño ante Lluvias: La infiltración de aguas pluviales en la red cloacal provoca el colapso de las plantas, forzando vertidos masivos.
• Impacto Medible: Solo en marzo de 2026, la PTE-1 descargó 1.589 m³/día de efluentes sin tratar al Arroyo Pocahullo.
• Vulnerabilidad Crítica en PTE-3: A diferencia de otras unidades, la planta de Vega Chica carece de capacidad física de pre-tratamiento en eventos de bypass, descargando efluentes crudos directamente al Arroyo Calbuco.

3. Áreas de exclusión sanitaria
La infraestructura actual es incapaz de brindar servicio a las áreas de expansión propuestas por el nuevo Código de Planeamiento (CPOT). Se identifican como zonas de riesgo crítico:
• Zonas de Mallín: Sectores de altísima sensibilidad donde la falta de cloacas y la saturación de lechos nitrificantes representan una amenaza sanitaria directa.
• Barrios sin Factibilidad: Callejones (Torres y Gingins), Rucahue, Alihuen Alto, Kaleuche, Chacras 30 y 28, Los Robles, Los Faldeos y zona Camino a Lolog.
4. Negligencia en la gestión de emergencias.
La seguridad operativa de la ciudad se encuentra desprotegida ante contingencias básicas:
• Riesgo Eléctrico en la Costa del Lago: Desde finales de 2025, tras el incendio del grupo electrógeno original, la PTE-1 opera sin energía de respaldo. Cualquier corte eléctrico resulta en el cese inmediato del tratamiento y el vertido directo al Lago Lácar.
• Déficit en Gestión de Barros: La ciudad dispone de solo 1 hectárea acondicionada para el tratamiento de lodos, frente a las 5,5 hectáreas exigidas por el Plan de Gestión Ambiental Municipal. Este déficit del 80% genera un pasivo ambiental acumulativo y peligroso.

5. Conclusión política y técnica
Es técnicamente inviable e irresponsable avanzar con la aprobación de un Código de Ordenamiento que proyecta un incremento poblacional masivo mientras la infraestructura de saneamiento se encuentra en estado de colapso y emergencia.
Exigimos:
1. La suspensión de cualquier proceso de densificación urbana hasta que se garantice el financiamiento y ejecución de las plantas proyectadas desde 2008.
2. La inmediata reposición del sistema de emergencia (generador) en la PTE-1 para proteger la cuenca del Lácar. 3. La apertura de una mesa técnica de transparencia donde los datos de vertidos diarios sean de acceso público.
