Donde en 2009 el fuego dejó su huella, hoy comienzan a verse signos concretos de recuperación. La restauración no es inmediata ni lineal: es un proceso paciente, donde se combinan el trabajo humano y la capacidad natural del ecosistema para regenerarse.
En este camino, más de 150 personas voluntarias, vecinos, voluntarios de la Asociación Amigos de la Patagonia y trabajadores del Parque Nacional Lanín, participaron el 25 y 26 de abril de 2026, en tareas de restauración mediante la plantación de 3900 plantines de araucaria, una especie clave del bosque andino patagónico.

Las plantas provienen de viveros comunitarios, fortaleciendo el trabajo local y el vínculo con el territorio, con el aporte del Vivero de la Comunidad Aigo de Rucachoroi y el acompañamiento de la Corporación Interestadual Pulmarí en el traslado.
La incorporación de especies nativas, como la araucaria, es fundamental en áreas afectadas por incendios: permite recuperar funciones ecológicas, favorecer la biodiversidad y acompañar los procesos naturales del bosque con especies adaptadas al lugar.

