La Provincia del Neuquén dio un paso definitivo en la implementación de sus políticas de integridad institucional, al iniciar formalmente los exámenes toxicológicos obligatorios y de carácter sorpresivo dirigidos a los funcionarios públicos de mayor jerarquía.
De este modo, la Provincia se convirtió en una de las pioneras a nivel nacional en normar y ejecutar controles periódicos de consumo de sustancias psicoactivas para quienes ocupan los cargos más altos de los tres poderes del Estado.
El mecanismo se inauguró operativamente dentro de la estructura del Poder Ejecutivo, donde se coordinaron los primeros sorteos aleatorios para determinar qué funcionarios debían presentarse a los laboratorios autorizados.
Bajo la estricta premisa de la confidencialidad y la inmediatez, las personas seleccionadas recibieron una notificación formal y dispusieron de un plazo perentorio de 24 horas para someterse a la toma de muestras, garantizando de esta forma que los operativos cumplan con el factor sorpresa estipulado por el espíritu de la ley. Los primeros controles ya se realizaron.
