La Justicia le otorgó la libertad condicional a Pedro Jofré, popularmente llamado el “tirador de ATE”, luego de haber transitado un régimen progresivo que incluyó salidas transitorias y el cumplimiento del tiempo mínimo de pena.
El caso se remonta al 29 de julio de 2022 en San Martín de los Andes, cuando en medio de una protesta sindical del gremio ATE, Jofré sacó un arma de fuego y disparó contra varias personas.
Hirió de gravedad a una trabajadora municipal, Elena Cabeza, y también apuntó contra dos reporteros gráficos, entre ellos Federico Soto, que logró registrar el momento exacto del ataque. Por ese hecho, fue condenado a 8 años de prisión efectiva por tentativa de homicidio agravado, portación de arma y encubrimiento.
Jofré comenzó a cumplir la condena en 2023 y, con el paso del tiempo, logró acceder a beneficios dentro del régimen de ejecución penal. Primero solicitó salidas transitorias, lo que generó fuerte rechazo de la víctima, que aún hoy arrastra secuelas físicas y psicológicas del ataque.
Finalmente, en 2025, la Justicia le concedió salidas controladas: inicialmente, de apenas 12 horas cada dos meses, bajo estrictas condiciones y con seguimiento judicial.
Estos beneficios se apoyan en informes favorables sobre su conducta en prisión, donde no registró sanciones, completó estudios y realizó talleres de formación. Además, el cómputo de la pena incluyó reducciones por actividades realizadas en el penal, lo que aceleró el acceso a etapas más flexibles del régimen.
Con ese recorrido, y ya cumplido el requisito temporal exigido por la ley, la jueza de ejecución resolvió incorporar al régimen de libertad condicional en una audiencia realizada el 13 de abril por la jueza de ejecuciones, Raquel Gass.
Además, tiene una restricción importante: no podrá ingresar a San Martín de los Andes ni mantener contacto con las víctimas durante el resto de la condena.
