Un reconocido odontólogo de San Martín de los Andes acusado de abuso sexual contra una de sus pacientes, durante las consultas, irá a juicio por tocamientos.
Se trata de un odontólogo señalado por abusar de una pequeña paciente de 9 años en su consultorio, en momentos en que la niña quedaba a solas con el profesional.
El odontólogo (a quien por el momento no se identificará por motivos legales y de protección a la víctima) fue denunciado en julio 2024 por abusar de una de sus pacientes de apenas 9 años.
La niña, en un pedido desesperado de ayuda y con miedo de hablar, hizo el develamiento en su escuela, a raíz de lo cual se puso en marcha el protocolo para estos casos, se realizó la denuncia tras darlo a conocer a sus padres y se inició una investigación.
Puntualmente, la víctima pudo relatar a allegados y también en Cámara Gesell que el odontólogo, durante las consultas en las que quedaba solo con ella dentro del consultorio, la subía encima suyo, la apretaba contra sí y le daba besos en distintas partes de su cuerpo, incluso por debajo de la ropa.
No obstante esto, tras las primeras medidas de investigación, la fiscalía decidió desestimar la causa, por considerar -siguiendo la opinión de una psicóloga interviniente- que las conductas no configuraban un tipo de abuso sexual y que la niña simplemente sintió “un agravio a su espacio personal”. Por esto, se ordenó el archivo en enero de 2025.
Una segunda pericia de la misma psicóloga que se sumó al expediente tiempo después, en la cual detalló los efectos del trauma evidenciados por la niña, permitió dar un giro a la causa: la fiscalía decidió formular cargos contra el profesional en septiembre pasado, señalándolo como autor del delito de abuso sexual simple.
No obstante ello, dos meses más tarde, el fiscal jefe Gastón Ávila solicitó el sobreseimiento del odontólogo. Una vez más, afirmó que no era posible atribuirle el abuso sexual, puesto que del relato de la niña, surge que el profesional “no afectó sus partes sexuales”. Además, se apoyó en el primer informe de la psicóloga, en el que se intentó sacar del ámbito de un abuso sexual la conducta del profesional hacia la niña.
La causa permaneció abierta gracias a la oposición del defensor de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, Lucas González, y el criterio del juez Pombo.
