San Martín de los Andes se encuentra ante la posibilidad concreta de dar un salto de calidad que no sólo potenciará su magnetismo turístico, sino que además hará a sus calles céntricas más seguras, confortables y amigables con el ambiente.
Todo a partir de que el gobernador Rolando Figueroa planifica remodelar el actual edificio de la terminal de ómnibus para convertirlo en un moderno centro de convenciones. Ahora se espera con mayor ansiedad la mudanza de la terminal.
El turismo de convenciones es internacional. De hecho, infinidad de ciudades europeas crecen y se desarrollan al ritmo de las conferencias, las reuniones y los eventos que constituyen algo así como una bendición no sólo para los empresarios de la hotelería y la gastronomía, sino también para los comercios y las comunidades en función de la generación de puestos de trabajo. Ese círculo virtuoso tiene su correlato en ciudades de la Argentina.
El centro de convenciones
Organismos internacionales miran hacia San Martín de los Andes; por eso dotarla de un centro de convenciones acorde a las exigencias corporativas de las grandes compañías o instituciones de prestigio será llevar la actividad a gran escala y otorgarle la posibilidad concreta de elevar de modo exponencial la cantidad de visitantes que llegan a esa bella aldea de montaña fuera de sus grandes temporadas: la de verano y la de la nieve.
Figueroa está decidido a este cambio pero también necesita el compromisos de las autoridades locales, en especial los concejales, que deben habilitar los cambios que la ciudad necesita, no desde ahora, sino desde hace ya varios años.
La terminal de ómnibus
El gobierno también financiará las obras de la nueva terminal de ómnibus, que llevará el ruido y el humo de esos voluminosos rodados, fuera del corazón neurálgico de la ciudad. Ordenamiento y seguridad urbana, básicamente de eso se trata.
La nueva terminal -moderna, cómoda y funcional- estará ubicada en el acceso a la ciudad y vendrá a ponerles fin a las congestiones de tránsito que se observan en el centro durante las jornadas pico de la actividad turística.
Hasta donde se sabe, tendrá una superficie total de 90.000 metros cuadrados (el triple de la capacidad actual) y permitirá que las maniobras, que siempre requiere un cuidado extremo, se realicen dentro del predio.
Alcanzará con decir que se prevén 16 dársenas para servicios urbanos, interurbanos y de larga distancia; áreas de espera; locales comerciales, boleterías, bares y restaurantes; como así también estacionamiento para vehículos particulares y motorhomes.

