De acuerdo con el relevamiento oficial, el movimiento generado durante estos días festivos de Nochebuena y Navidad dejó un impacto económico estimado en más de $3.000 millones, con un flujo aproximado de 15.000 personas y niveles de alojamiento que se ubicaron entre el 55% y el 60% en los principales destinos.

Los destinos cordilleranos presentaron los mejores índices de ocupación. En Junín de los Andes, las reservas se mantuvieron entre 55% y 60%, mientras que San Martín de los Andes, Villa La Angostura y Villa Pehuenia alcanzaron cifras superiores, con niveles que oscilaron entre 60% y 65%.

En Neuquén capital, la demanda hotelera fue especialmente alta durante el fin de semana previo a la festividad, con más del 60% de ocupación, para luego experimentar una leve baja durante los días centrales, algo habitual para esta fecha.

Desde el área de Turismo señalaron que los números obtenidos permiten mantener la tendencia en alza que se viene registrando desde el fin de semana largo de noviembre y el feriado del 8 de diciembre, anticipando un escenario favorable para la temporada estival.

De cara al Año Nuevo, las expectativas son aún mayores: las reservas ya alcanzan un piso cercano al 60%, lo que proyecta un cierre de año con fuerte movimiento turístico en toda la provincia.