Equipos técnicos y científicos del Parque Nacional Lanín y del INTA San Martín de los Andes recorrieron la zona del Arroyo Correntoso (Tromen), afectada por el incendio de 2009, que impactó sobre bosque de araucaria, ñire y lenga.
El objetivo fue ajustar las acciones y técnicas de restauración y monitoreo que se implementarán durante el próximo otoño. La zona afectada se considera un área “cicatrizada”: un sitio estabilizado y en condiciones de recibir intervenciones de restauración, incluida la plantación planificada.
¿Por qué no se planta de inmediato?
Porque plantar apurado suele salir mal… Antes es necesario que el suelo recupere estabilidad, que la vegetación nativa muestre qué puede regenerarse sola y que se identifiquen riesgos como la herbivoría, la erosión o los rebrotes indeseados.
Esperar permite decidir qué plantar, dónde y cuándo, aumentando la supervivencia de las plantas y asegurando una restauración duradera, en lugar de sumar esfuerzos que el ambiente todavía no puede sostener.
