Lo que hoy representa un costo y un desafío de disposición para las plantas de tratamiento de aguas residuales podría convertirse en un recurso para recuperar suelos afectados por incendios.
Esa es una de las posibilidades que busca explorar un proyecto seleccionado por Ciencia en Territorio, convocatoria impulsada por el Gobierno de Neuquén a través de la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (Anide), que propone vincular las capacidades del sistema científico-tecnológico con necesidades concretas de las distintas regiones de la provincia.
El proyecto “Valorización energética y agronómica de los lodos de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de San Martín de los Andes mediante digestión anaeróbica y cultivo de macrófitas flotantes” es dirigido por la doctora en Química Marcela Noemí Gatti y busca generar la información técnica necesaria para evaluar la factibilidad de aprovechar los lodos producidos por la planta.

La investigación analizará la posibilidad de implementar un sistema de digestión anaeróbica, un proceso que permitiría estudiar el aprovechamiento energético de estos materiales y, al mismo tiempo, sus potenciales usos agronómicos.
La propuesta parte de una idea central: dejar de considerar los lodos únicamente como un residuo y comenzar a estudiarlos como un recurso potencial.
El proyecto cuenta con el aval de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue y reúne capacidades de las ingenierías agronómica, electrónica y química con la participación de estudiantes y un egresado de Ingeniería Química, incorporando al proyecto una dimensión de formación de nuevos profesionales vinculados con Problemáticas ambientales concretas.
Aunque el Proyecto toma como caso de estudio los lodos generados por la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de San Martín de los Andes, la problemática excede a la ciudad ya que el desafío es estudiar si aquello que hoy requiere tratamiento y disposición puede tener un nuevo destino.
La investigación buscará determinar si los lodos pueden transformarse en energía, aportar valor agronómico y, eventualmente, contribuir a la recuperación de suelos afectados por incendios.
Es una iniciativa impulsada en la provincia de Neuquén que busca cambiar la perspectiva sobre los lodos cloacales: dejar de verlos como un problema de disposición final y costos para transformarlos en un recurso estratégico con valor energético y agronómico.

