Durante la última temporada de verano, el Club Náutico San Martin de los Andes realizó una nueva edición de su curso de iniciación a la vela para chicos y durante 11 días, unos 22 jóvenes, de entre 8 y 14 años, aprendieron lo básico para navegar en embarcaciones clase Optimist.
Para muchos fue su primer contacto con el Lago Lacar desde adentro, con todo lo que eso implica, como entender el viento, trabajar en equipo y aprender a manejar una embarcación propia.
Esta edición tuvo, además, una diferencia clave ya que, por primera vez el club pudo utilizar como base operativa un edificio municipal ubicado en el Parque Lineal Pocahullo, algo que cambió la dinámica del curso. Hubo baños, un lugar bajo techo para las clases teóricas y espacio para guardar el material, lo que permitió aprovechar mejor cada jornada en el agua.
Con el correr de los días pasó algo que nadie había planificado: las familias empezaron a quedarse. Padres, madres y hermanos se acercaban a mirar cómo navegaban los chicos y terminaron armándose encuentros espontáneos alrededor de la actividad.
La playa recuperó movimiento y se transformó en un punto de encuentro para vecinos que hacía tiempo no usaban ese sector de la costa.



