El gobernador Rolando Figueroa abrió las sesiones ordinarias de la Legislatura con un mensaje que repasó la gestión de los últimos dos años, anunció las obras que comenzarán este 2026 y, sobre todo, trazó un escenario para la “nueva etapa” en la que ingresará Neuquén cuando se pongan en marcha los mega proyectos exportadores de petróleo y GNL.

Afirmó que será la “última gran oportunidad” de crecimiento de la provincia e invitó a quienes definió como “mezquinos” o “intolerantes” a sumarse al desafío “que no es político ni sectorial”. Al cierre, ingresó siete proyectos de ley, aunque anticipó que enviará más en el transcurso del mes.

La sesión comenzó poco antes de las 10 con los 35 diputados presentes y el discurso de Figueroa se extendió durante casi dos horas en las que leyó buena parte del mensaje que terminó de pulir el sábado a la noche con su jefe de Gabinete y hombre de confianza, Juan Luis “Pepé” Ousset.

El texto estuvo estructurado en cuatro ejes: “de dónde venimos”, donde repasó la deuda “moral, financiera y de infraestructura” que recibió la gestión en diciembre de 2023; los planes del 2026; la relación entre el Estado y los privados; y un prospecto de futuro o de “hacia dónde vamos”.

Afuera acompañaron militantes y dirigentes del sindicato de Petroleros Privados, aunque con menor despliegue que el año pasado. En el ingreso al edificio de Leloir 810 hubo un inédito operativo de seguridad que incluyó cacheos y la revisión de bolsos y mochilas por parte de la policía a funcionarios y público en general, pese a que se exigía una pulsera de acreditación para autorizar el ingreso.

En el recinto acompañaron, además del gabinete e intendentes, los diputados nacionales Karina Maureira, Pablo Todero, Soledad Mondaca y Gastón Riesco, y las senadores Julieta Corroza y Nadia Márquez.

También estuvo el exgobernador Jorge Sapag, único mandato cumplido en participar de la inauguración. Los dirigentes gremiales Marcelo Rucci (petroleros), Juan Carlos Levi (Uocra) y Luis Querci (UPCN) también fueron invitados al igual que representantes de las principales empresas petroleras.

Neuquén y la «nueva etapa»

Figueroa inició el discurso con un repaso de obras realizadas y en ejecución y destacó nuevamente la mejora de indicadores como el de la deuda pública, cuya reducción cifró en un 38%.

Hizo énfasis en el “Estado presente” versus el “sálvese quien pueda” que atribuyó, sin mencionarlo, al gobierno nacional. De forma directa, solo mencionó al ministro de Economía, Luis Caputo, de quien elogió la gestión para que ingresen al RIGI los proyectos de producción incremental de gas y petróleo.

“Viene una nueva etapa para Neuquén que ya la vivimos. En 1918 en Huincul con el convencional y, después, con un trabajo incesante de Jorge (Sapag) muchas veces en soledad para hablar de que en Neuquén había una roca y que podíamos construir algo a partir de eso”, afirmó Figueroa.

El gobernador planteó que ahora se está “visualizando la nueva era que va a venir en 2030 y un poco antes también con el GNL”.

Anunció que presentará en los próximos días un plan quinquenal al 2030 (que no será el mismo que había dejado su predecesor, Omar Gutiérrez) y trazó un escenario de cómo llegará Neuquén a la próxima década.

«Cancelar la deuda y partir de cero»

Aseguró que, si la provincia paga los futuros vencimientos sin hacer nuevas emisiones, para el 2030 habrá cancelado el 94% de sus pasivos y también habrá saldado la deuda de infraestructura. “Es un desafío interesante, tenemos que ir administrando los financiamientos para hacer eso”, planteó.

“En 2029, sin deuda de infraestructura, vamos a tener superávit. Y en 2030, vamos a tener tal superávit que vamos a poder optar por alimentar el fondo anticíclico o bien con este fondo cancelar la deuda de la provincia y partir desde cero”, se entusiasmó.

Del mismo modo, proyectó que también irá disminuyendo “paulatinamente la carga tributaria de todos los neuquinos”. Ayer anunció la creación de la Agencia de Recaudación de Neuquén, “ARNeu”, que unirá en un solo organismo a Rentas y Catastro para mejorar la cobrabilidad y lograr que “muchos paguen poco, en lugar de que algunos pocos paguen mucho”.

Dentro de este plan para el 2030, el gobernador advirtió que “van a crecer exponencialmente las regalías” con los proyectos de exportación de petróleo como el VMOS, pero no así la recaudación de impuestos provinciales como Ingresos Brutos. “Si el 70% lo exportamos, ese 70% no devenga impuestos nacionales ni provinciales, por lo que es muy importante suplirlo con una apropiación mayor de la renta con GyP”, planteó.

Por eso, ratificó que se incorporará a la empresa provincial en todas las nuevas negociaciones como “socio estratégico”.