San Martín de los Andes avanza en una reforma de su normativa urbana que podría modificar la forma en que se construye en distintos sectores de la ciudad, sin alterar el perfil del microcentro. El nuevo Código de Planeamiento Urbano, en el que trabaja una consultora desde hace más de un año, será presentado en septiembre 2026 y contempla la posibilidad de habilitar mayor densidad en áreas alejadas del casco histórico.

La iniciativa apunta a responder a las dificultades de acceso a la vivienda, en un contexto de altos costos del suelo y alquileres elevados. “El esquema de la casa con terreno propio hoy resulta inaccesible para muchos vecinos”, señaló el intendente Carlos Saloniti, quien planteó la necesidad de pensar en tipologías más acordes a la demanda actual, como departamentos para grupos familiares más pequeños.

°El esquema de la casita con el lote alrededor hoy es inaccesible por el valor de la tierra en San Martín°, planteó Saloniti. “Eso genera alquileres exorbitantes y un círculo que no sirve. Debemos pensar en lo que viene: matrimonios jóvenes con un solo hijo que necesitan departamentos°.

El intendente fue claro en que el microcentro no cambiará: °San Martín no se va a desconfigurar; el perfil urbano del microcentro se mantiene porque es nuestra identidad°

El jefe comunal aclaró que el proyecto no prevé cambios en el microcentro. “El perfil urbano se mantiene porque forma parte de la identidad de la ciudad”, afirmó. En cambio, la propuesta busca permitir un mayor aprovechamiento del suelo, como sumar niveles o ampliar el uso de la propiedad horizontal, en sectores donde la infraestructura lo permita.

El planteo de aumentar la densidad urbana también tiene un componente económico. Desde el municipio señalan que la extensión de servicios básicos hacia zonas dispersas implica costos elevados, mientras que concentrar la construcción en áreas con infraestructura existente permitiría optimizar recursos y ampliar la oferta habitacional.

Como parte del proceso, el Ejecutivo local realiza consultas con juntas vecinales para relevar la situación habitacional en los distintos barrios. El resultado de ese trabajo será incorporado al documento final del código.