La administración que conduce el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ya había afirmado que la tolerancia cero a las indisciplinas y los hechos de corrupción alcanzaba -y alcanza- literalmente a todos, sin privilegios.
La última medida fue el despido de un “ñoqui VIP”, que fichaba y se iba sin ingresar a trabajar, tal como quedó registrado en los dispositivos de control del personal y en las cámaras de seguridad.
Se trata de Nicolás Salvatori, hijo del exgobernador Pedro Salvatori, quien hasta hace unas horas era trabajador de planta permanente del ministerio de Energía.
Según se conoció meses atrás, Salvatori tenía previsto jubilarse a través del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN) cuando lo alcanzó la purga que puso en marcha la actual gestión de gobierno para erradicar las inconductas y cuidar los recursos de la provincia.
Estas medidas se conjugan con otras, como la eliminación de gastos innecesarios del Estado, que Figueroa implementó al asumir en sus funciones. A Salvatori le endilgaron “haber transgredido con su accionar los deberes establecidos en el Convenio Colectivo de Trabajo y el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública de la Provincia del Neuquén”.
En el decreto de cesantía, se indica que el 12 de junio de 2025 se ordenó instruir sumario administrativo para establecer si, efectivamente, había faltado “de manera injustificada continua y discontinua” y si, en otras ocasiones, había fichado su asistencia y se había retirado del lugar de trabajo, sin realizar tareas, ni cumplir horario.
Del análisis de los elementos probatorios se llegó a la conclusión de que cometió todas esas faltas, entre el 1° de julio de 2020 y el 12 de junio de 2025, período en el cual incurrió en abandono de cargo y le causó un perjuicio patrimonial a la provincia. No obstante, para evitar que siguiera cobrando sin trabajar el gobierno lo suspendió sin goce de haberes.
Durante la investigación, además, se anexaron al expediente cinco registros fílmicos de los días 26, 27 y 28 de mayo y 2 y 4 de junio de 2025, “que muestran al agente Salvatori registrando su ingreso a primera hora, retirándose del edificio de inmediato”. También se incorporó un informe, según el cual no se registraron asistencias válidas ni tareas que haya realizado Salvatori, en el período que fue del 10 de junio de 2020 al 11 de septiembre de 2025.
En el expediente también consta que Salvatori se presentó con patrocinio de abogados y argumentó que no le asignaban funciones, que fue afectado su derecho de igualdad ante la ley y que fue víctima de una supuesta persecución ilegítima pero todos esos dichos fueron refutados con elementos probatorios.
